Seré breve. No han pasado ni 3 meses y volvemos a enfrentarnos ante un problema que continuamos sin resolver. Es como un deja vu cada vez más complicado, pero joder, es que no vimos que las elecciones de mayo las perdió el PSOE más que las ganara el PP. Es que no vimos que es una cuestión de desafección de la izquierda que un afecto a Rajoy. Rubalcaba lo ha visto, otra cosa es que sea creíble, pero lo ha visto. Es que el PSOE no tiene una puta respuesta para la gente que esta hasta los huevos. Es que no vemos que Rajoy concita menos ilusión que una corbata de regalo. Las elecciones de otoño van a ser bipartidistas como nunca, pero mientras al PP lo va a votar todo el centro-derecha-regionalista de este país, al PSOE como siga anestesiado ante los problemas de la gente, de los jóvenes, de los indignados le van a votar los convencidos, y esos no llegan a los ocho millones. La dispersión del voto de izquierdas va a ser mayor. Alguien tiene que parar esta foto. Alguien tiene que trabajar para evitar que se identifique la represión con el PSOE y la acción con la gente. En ese enfrentamiento, como dijo Glez. Pons, el PP sale sin mancharse.
