2 Junio: Las primarias de Puerto Rico
Dice la senadora Clinton que no la entierren viva, que no quiere ser póstuma, “I am not ready for political obituary“, y es que su victoria en Puerto Rico, aunque pírrica, le sirve para seguir contando con lo que ella llama el voto popular. Ella quiere llegar a la capital más viva que nunca.
Una de las mejores series, americana claro, de los últimos tiempos es A Dos Metros Bajo Tierra, una brilante serie sobre una familia que regenta un negocio de funeraria. El tema es la muerte, claro, y todo comienza con la muerte del padre. El negocio lo tienen que mantener los dos hijos, uno homosexual y el otro con una novia esquizofrenica, bipolar y con tendencias suicidas, una madre que no acaba de superar la muerte y la hija pequeña, muy grunge, como todos los adolescentes americanos.
Bueno, pues en esta brillante serie americana hay un gran momento que le viene como anillo al dedo a la senadora Clinton, y es cuando el padre, que se les aparece mucho, como en un drama shakespeareano, le dice a su hijo:
¡Qué es un poco de dolor comparado con la muerte! Esta obviedad le parece a nuestro protagonista una gran tabla de salvación: No puede ser tan simple…y eso es lo deben parecerle a la senadora Clinton estas ultimas victorias en Puerto Rico y Kentucky.
Pero quizás la decisión salomónica del Partido Demócrata sobre las delegaciones de Florida y Michigan en la Convención Nacional hayan sido un varapalo más fuerte que alguna derrota en algún estado, y parece ser que Hillary Clinton cuestionará los delegados ante el “Comité de Credenciales” de la Convención en Denver.
El Comité Nacional Demócrata decidió el sábado, tras casi 10 horas de discusiones, que la Convención Nacional aceptará la participación de los delegados de Florida y Michigan, pero cada delegado tendrá sólo medio voto. El comité adjudicó el número de delegados de Florida de acuerdo a los resultados de las primarias, y los de Michigan de acuerdo a una fórmula arbitraria que enfureció a los “clintonianos”

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